La gestión de una mudanza puede causar muchos quebraderos de cabeza y un estrés innecesario si no se realiza de manera correcta. La clave se encuentra en la planificación y en disponer del tiempo necesario para empaquetar y organizar las cajas con paciencia y sin prisas. En ocasiones, el éxito de la previa disposición precisa de un calendario para planificar con detalle, marcar fechas y habitaciones a desalojar.

cómo llevar a cabo la mudanza perfecta en el hogar

Previo a la mudanza

Antes de empacar todo lo que se encuentra en el hogar, debemos hacer limpieza. Seguro que no todo lo que hay en la casa es útil y sirve para la nueva. Otros objetos, en cambio, puede ser positivo que se renueven debido al deterioro o porque son baratos de comprar y adquirir. Por lo tanto, es importante deshacerse de todo lo que sea innecesario y no vaya a coger polvo en el nuevo inmueble.

Luego, una ayuda muy recomendable y útil puede ser la de establecer un calendario para organizar y etiquetar las cajas. Una buena planificación de acción puede contribuir a evitar el caos. Esta gestión adecuada podría incluir en nuestra agenda:

  • Los días y horarios en los que se van a guardar los objetos de las habitaciones. Por ejemplo, el miércoles se realiza el empaquetado de todo lo que hay en el salón, el jueves el dormitorio, etc. De esta manera, los usuarios no entran en el pánico del no saber por dónde empezar, además de que asegura el orden dentro del desorden que se va a producir.
  • Establecer el día oficial o los días, en el caso de que sea mucho, que se va a realizar el proceso de mudanza.
  • Es recomendable realizar el mismo proceso en la siguiente vivienda: dibujar otro calendario para desempaquetar por zonas y habitaciones los objetos y materiales transportados.

Durante la mudanza

En el momento de empaquetar se pueden seguir las siguientes pautas:

  • Proteger los objetos delicados o frágiles, como pueden ser la vajilla de cerámica o los espejos, que se pueden romper con facilidad. Para ello, no solo basta con guardarlos en una caja de cartón, sino que también se podrían envolver de manera individual con un plástico de burbujas.
  • Se recomienda que las cajas no superen los 30 kilogramos (kg) de peso, por dos motivos: el primero porque una caja pesada resulta más complicado de transportar y puede ceder con mayor facilidad; lo segundo, por los problemas físicos, como los dolores de espalda, que pueda causar a la persona que lo transporte.
  • De este modo, intenta también guardar todas aquellas pertenencias que pesen poco, como los peluches, las cajitas de madera o los estuches de baño y aseo personal en bolsas grandes de plástico, para facilitar el transporte.
  • Para recordar lo que se guarda en cada bolsa o caja, una buena idea sería el etiquetado por colores, de tal manera que en vez de rotular lo que hay en su interior, también se puede añadir a qué espacio de la nueva casa pertenece.

Una vez ya instalada en la nueva vivienda

Ya en el nuevo hogar, una de las primeras funciones que se deben realizar, incluso antes de desvalijar todas las pertenencias, sería asegurar el suministro eléctrico: la luz, el gas, la electricidad y el agua sanitaria. En el caso de que el anterior propietario no haya dado de baja el servicio, se debe llamar a la compañía eléctrica para realizar el cambio de nombre.

La seguridad es importante en el interior de la casa, por lo que también es importante valorar la posibilidad de instalar una alarma de seguridad en la vivienda o sistemas domóticos que acomoden el bienestar y la eficiencia energética de los electrodomésticos.