Luego de un vaciado, la limpieza profunda y organización de tu cocina es una tarea que deberás realizar. Ten presente estos 8 pasos que serán importantes para organizar tu cocina de manera rápida y práctica:

Establece el tiempo que usarás para organizar la cocina:

Definir el tiempo que necesitarás para organizar tu cocina depende de la cantidad de desorden y suciedad. Puedes destinar algunas horas en el mejor de los casos, o incluso necesitarás un mes entero en el peor de los escenarios. Si no tienes clara la respuesta a este paso, puedes iniciar esta tarea por áreas o muebles específicos y así construir un estimado de tiempo para terminar tu labor. Si no puedes dedicar tiempos prolongados, puedes dividir por días la organización de tu cocina y avanzar en el proceso.

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Divide en áreas tu cocina:

No importa si tienes el tiempo suficiente para organizar tu cocina o debes distribuir la tarea en varios días, siempre será importante organizar por áreas para poder tener un orden y control en la misma tarea de limpieza y organización. Las siguientes son las 5 áreas principales de tu cocina:

Utensilios de cocina y electrodomésticos

Estos elementos pueden ser los más engorrosos de almacenar y pueden generar una gran incomodidad al cocinar si no se organizan adecuadamente. En el caso de las ollas, podemos guardarlas una dentro de la otra en el cajón más cercano a la estufa. Los electrodomésticos más pesados pueden ser guardados debajo del mostrador. ¡El secreto de la organización está en la agrupación! En el caso de los utensilios y electrodomésticos, agrúpalos según su uso o funcionalidad.

Despensa

Es el lugar más importante para el almacenamiento de los objetos y útiles de la cocina. Allí es importante que guardes las cosas agrupadas por uso o funcionalidad. Para la despensa también puedes utilizar contenedores que te faciliten ver la agrupación de almacenamiento. Los estantes deslizantes también facilitan el uso de la despensa.

Cubiertos y platos

Para su organización en el espacio asignado, los separadores e insertos te ayudarán a no generar un espacio desorganizado. Una vez estén lavados y escurridos los cubiertos y platos es importante que se almacenen en el lugar designado, para despejar las áreas de trabajo y cocina. Clasifique los recipientes de alimentos para su respectivo almacenamiento.

Nevera:

Tanto el refrigerador como el congelador requieren de organización. Existen etiquetas, recipientes y organizadores que te podrán ayudar a mantener el orden de los alimentos dentro de la nevera.

Fregadero:

Normalmente el espacio utilizado por el fregadero es un espacio de almacenamiento desperdiciado. Debajo del fregadero puedes almacenar elementos de limpieza pequeños e incluso puedes colocar los recipientes plásticos más pequeños para envasar productos de limpieza o lo que requieras y te haga falta asignarle un espacio.

Determina un sistema de organización para tu cocina, útil y práctico:

La cocina es un espacio de trabajo hogareño con áreas de mayor y menor concurrencia y, dependiendo de la distribución de los elementos que allí almacenas, podrás tener un espacio funcional o, por el contrario, acabar frustrado porque no encuentras lo que necesitas o se entorpecen tus tareas diarias. Para optimizar tu cocina ten en cuenta lo siguiente:

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  • En todas las áreas de tu cocina, agrupa los productos, alimentos y objetivos por similitud y funcionalidad. También ten en cuenta el tamaño de las cosas y su frecuencia de uso, esto te permitirá definir el espacio que van a ocupar en su almacenamiento.
  • Todos los productos que utilices para cocinar como aceite y especias, mantenlos cerca de la estufa para acceder a ellos fácilmente.
  • Segmenta los estantes, asigna un estante para enlatados, uno para snacks, otro para alimentos para el desayuno… esta segmentación la determinas tú según las necesidades que encuentres.
  • Los productos o alimentos no precederos puedes almacenarlos en otros lugares como el garaje o el ático, para despejar lugares útiles en la cocina y así almacenar cerca de ti todo aquello que utilices con más frecuencia.
  • Organiza tus ollas y utensilios, uno sobre otro según su tamaño. Los más pequeños dentro de los más grandes. También puedes tener en cuenta el tipo de utensilios, por ejemplo, apilar todas las ollas, apilar todos los sartenes, apilar todos los tupperware.
  • Un sistema de organización también puede ser por colores como lo hacen en Home Edit,  un tipo de codificación que genera bienestar y mucho orden a los espacios de tu cocina y tu hogar.
  • Los utensilios de cocina y electrodomésticos también debes agruparlos según su uso, como la repostería, el horneado o el asado de parrilla.
  • Puedes colocar en la parte posterior de la puerta del gabinete, recipientes de plástico adheridos con velcro para guardar los artículos más pequeños. Esto facilita la búsqueda de los elementos más pequeños que suelen esconderse cuando más los necesitamos.
  • Lo que uses con mayor frecuencia debe almacenarse en lugares cercanos y de fácil acceso, los objetos o productos que uses con menor frecuencia puedes almacenarlos en los lugares más altos o profundos de los muebles de la cocina.

Vacía el espacio:

Ningún área de la cocina se escapa de este paso. Desde la nevera hasta el cajón más pequeño de la cocina debe vaciarse para poder limpiar todo lo que se almacena allí, como los estantes, paredes y muebles, además, Sacar todos los artículos te permitirá imaginar cómo aprovechar el espacio, ver lo que tienes guardado, lo que te conviene desechar.

Este paso del proceso de organización es importante que lo realices por áreas de la cocina, así podrás ser más productivo y ágil con el tiempo designado para dicha labor.

¡Límpialo todo!:

Una vez vacíes las áreas, incluida la nevera, saca todo lo que puedes limpiar como botellas, organizadores y recipientes que puedan estar sucios. Nunca almacenes cubiertos y platos sucios, esto hará que rápidamente tu cocina adquiera un mal olor y se contaminen los espacios. Los muebles y despensa también debes limpiar.

Puedes utilizar bicarbonato para retirar manchas sin dañar los muebles. Los desengrasantes pueden ser productos muy agresivos para tus muebles, utiliza jabón neutro y agua tibia para limpiarlos y para las zonas más resistentes como estufa, parrillas y lavavajillas puede utilizar productos más fuertes para remover la grasa y residuos más difíciles de limpiar. Para el caso de los muebles de madera natural, el vinagre puede devolverle el brillo y desinfectarlos al mismo tiempo.

Antes de regresar las cosas a su sitio, seca todas las superficies que acabas de limpiar con un paño seco y limpio o con toallas absorbentes desechables.

Clasifica por funcionalidad:

La magia de la organización está en clasificar, agrupar y almacenar. Utiliza lo necesario para que identifiques el sistema de organización que implementaste en la cocina. Existen etiquetas, recipientes y organizadores que te podrán ayudar a visualizar la agrupación de todo en tu cocina.

Establece un lugar para los papeles y objetos que no son útiles para cocinar:

Las superficies de trabajo de la cocina como mesones e islas, son utilizadas a diario para dejar papeles y objetos que se usan en el día y, muchas veces ni siquiera hacen parte de la cocina, generando desorden e incomodidad. Si requieres mantener estos papeles y demás objetos en la cocina, asígnales un espacio, puede ser una caja o un folder y así almacenarlos sin generar algún tipo de desorden.

Deshazte de lo innecesario

Es normal que con el tiempo almacenes cosas innecesarias, lo importante es detectarlas y desecharlas oportunamente. Aprovecha el vaciado para identificar aquellas cosas innecesarias. 

Antes de volver a llenar la nevera, verifica las fechas de vencimiento y desecha todos los productos vencidos. Si identificas recipientes desgastados, clasifícalo como innecesario. Si tienes utensilios o electrodomésticos repetidos o que cumplen la misma función, elige aquellos que estén en mejores condiciones y deshazte de los demás.

Los platos que encuentres astillados o fisurados, dónalos o deséchalos. Los recipientes o tupperware que no tengan tapa o viceversa, clasifícalos como innecesarios pues ya no sirven para su propósito.

Adquiere un hábito de limpieza y organización

Para optimizar tu tiempo y hacer de esta tarea algo llevadero y que demande poco tiempo, es importante adquirir hábitos de limpieza diarios como lavar los platos y utensilios una vez termine de usarlos, limpiar con agua y jabón siempre después de cocinar aquellos muebles que están más cerca de la estufa, limpiar rápidamente las superficies donde se derrama algún alimento y producto, entre otras cosas.

Sin embargo, cuando quieras organizar y limpiar a profundidad, antes o luego de un vaciado, y el tiempo que tengas para la tarea no sea suficiente, empresas como Vaciados Express se encargan del vaciado de tu cocina y demás espacios de tu hogar y realizan la limpieza de ellos.

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