La sociedad consumista en la que vivimos nos convierte en compradores compulsivos, esto conlleva un claro aumento de nuestras pertenencias. Pertenencias que acaban en trasteros o garajes hasta dejarlos inundados de objetos inservibles. Pero el ciclo no acaba aquí, seguimos adquiriendo nuevos objetos que van sustituyendo (o no) a los anteriores y llega un punto en que no cabe ni un alfiler ni en el trastero ni en el garaje, entonces la retirada de trastos de la casa se convierte en prioridad.

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Pero ¿por qué motivo tendemos a acumular tantas cosas? Tiene que ver con un valor excesivo atribuido a nuestras pertenencias. Como el caso del joven (ya no tan joven) que todavía guarda todas las botas de fútbol que utilizó cuando estaba en la escuela o aquel que ha heredado muebles de su bisabuela y los traslada con él en todas sus mudanzas aunque no los utiliza pero, se sentiría fatal deshaciéndose de ellos.
En ocasiones queremos atribuirles un valor de utilidad que perdieron ya hace mucho tiempo, típica silla de mimbre que tiene mas años que tú y que como se siente alguien se romperá seguro…

Las personas tendemos a ser ahorradoras (y más ahora con la crisis) y sí, nos gusta comprar, pero intentamos no desperdiciar absolutamente nada, intentamos anticiparnos al futuro y prever lo que sucederá, y en esos pensamientos siempre hay hueco para la vieja cómoda de la familia que ha perdurado ya a tres generaciones y también para el traje de novia de mi abuela.

En ocasiones se confunde la acumulación indiscriminada con coleccionar algo. El coleccionar cualquier cosa llevándolo a los extremos puede convertirse en una conducta obsesiva que limite la vida del que por coleccionar lo que sea se está perdiendo muchas otras cosas (entre ellas está perdiendo espacio realmente útil en su casa) y es que, hay colecciones que nunca se acaban, más que las nuevas adquisiciones, importa estar más cerca de acabar la colección aunque realmente la colección nunca termina… Véase el claro ejemplo del acumulador de periódicos. Es imposible que una vivienda al uso disponga de espacio para albergar toda la prensa de varios años  de un ejemplar independientemente de que sea local o nacional.

En estos casos de acumulación, aparecen dos perfiles diferenciados, los ordenados y los desordenados.
Los ordenados pasan su vida colocando con eficacia numerosos objetos creando enormes archivos. Mientras, los desordenados, disfrutan más de la mera posesión que del orden, este perfil tiene todas las papeletas para convertirse en un acaparador compulsivo.

Entonces ¿cuál es la postura ideal ante la excesiva adquisición y conservación de trastos y objetos? Pues usar el sentido común y la lógica. Sólo es necesario lo que te va a ser útil en los próximos meses. Si acumulas algo por gusto que no te sirve para nada y que te está ocupando espacio mejor deshazte de ello. Si no quieres verte envuelto en un vaciado de tu garaje o en un vaciado de tu trastero mejor encárgale la tarea a un servicio profesional de vaciado de viviendas. EnVaciados Express nos ocupamos de todos tus trastos y objetos de los que te quieras deshacer en un sólo día. Si quieres un vaciado de la casa profesional contrata Vaciados Express. Pide presupuesto sin compromiso para el vaciado de tu vivienda aquí.

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